sábado 16 de enero de 2010

Despedida

Ya sabían, no pongan esa cara. Me voy de acá. Me están esperando en otro lado. No quiero ser desagradecida, pero nunca me gustó este blog. Nunca lo entendí demasiado. No le encontré la vuelta, creo. Cumplió con ser muchas veces el espejo público de mi desahogo, pero ya está bien: me voy a gritar a otra parte.
De todos modos, quisiera agradecer infinitamente a los que lo leen, a los que lo siguen en su espacio virtual real y a los que lo chusmean desde mi facebook.
Mi vida agarra para otro lado. Entonces, yo también...
Cuando quieran, los espero ACÁ.

jueves 31 de diciembre de 2009

Sefiní


Llegó el último día del año y me alegro de no haber sucumbido a la histeria innecesaria de encontrarme con toda la gente que no veo casi nunca, sólo porque el año se termina.

Ayer nos quedamos sin internet. Se murió Fibertel en casa y ahora, recién ahora, entiendo a toda la gente que puteaba a Fiber.


Llamo al servicio técnico y me dicen que no es un problema de mi casa, sino de la caja en donde está la conexión. Esta caja, les cuento, está dentro del edificio. El personal técnico idóneo de la empresa, debiera ingresar al edificio por la puerta de entrada (alguien, por ejemplo, algún ser humano llamado vecino le puede abrir), arregla el problema y cuando vuelvo de vacaciones voilá, tenemos internet nuevamente.


El señor (que sonaba a señor mayor pelotudo, por cierto) me dice que YA HAY UN SERVICIO TÉCNICO PEDIDO en el edificio para este lunes 4 de enero. Buenísimo, le digo. Y ahí me chusmea que evidentemente se rompió el fibertel de todos y por eso otro vecino ya pidió la reparación.


A ver... pensemos por un momento... ¿sería ilógico que el muchacho que arregla el de todos, de paso arregle mi cablecito?


NO.


Bueno, para el señor mayor pelotudo, SÍ.


-De ninguna manera le podemos arreglar el problema señora, porque usted no va a estar.

-Pero no tienen que entrar a mi casa, ¿o sí?

-No.

-Tienen que entrar al edificio, para arreglar el problema de mis vecinos y entonces van directo a la caja en donde confluyen los cables y me arreglan el mío también.

-No. La política de la empresa no es así.


Ok, señor mayor pelotudo. Métase la política de la empresa enrollada en el orto.


Y a vos, Fibertel, andate a la recalcada concha de tu madre.



De todos modos, ni enojada quedé. El hombre de la casa dijo que va a ocuparse. Y lo hará, con la eficiencia que lo caracteriza. Aprovecho la ocasión para comentarles que estoy bastante enamorada de él. Del hombre de la casa, digo. No del señor mayor pelotudo anteriormente mencionado.


Con lo que pasó me di cuenta de cuánto necesito internet. ¡Qué cagada estar fuera del circuito comunicativo!


Y además les relato que hoy me levanté, hice las cosas ricas que vamos a comer esta noche (me falta el postre, pero lo hago después de ir a la peluquería), voy a dormir una siestita para llegar a las doce entera (tengo un comportamiento muy infantil cuando me agarra el sueño) y luego, a esperar a los invitados.


Es la primera vez que me toca ser anfitriona de una despedida-bienvenida de año y es una emoción. Mañana hacemos las valijas y a la nochecita partimos hacia nuestras necesarias, ansiadas, geniales vacaciones...




Y este año se fue con muchas cosas encima. Y fue tremendo. Y a veces demasiado intenso. Y feliz. Y chau, 2009. Gracias por todo.



Que pase el que sigue...

lunes 28 de diciembre de 2009

Conclusión


Francis garpa. Pero está LO-CO.

jueves 24 de diciembre de 2009

Dear Santa:




Más te vale que hoy hagas las cosas bien para todos. Sino...



Riddle

Te juro que la tengo. La compré hace como un mes o dos. Y dije: bueno, la guardo acá (¿?) y después, cuando armo el bolso de navidad para ir a la casa de mi hermano (porque nos vamos desde hoy hasta el domingo a la noche a la casa de mi hermano, porque resulta que así aprovechamos a descansar y si no llueve, ponele, nos metemos en la pile o dormimos o hacemos lo que se nos canta, miramos el parque, los árboles y los pájaros y estamos con mi mamá y con todos), decía, que cuando armaba el bolso la metía.

Y resulta que no está. No la encuentro. Revisé todo, saqué tooooooooooodos los cajones diez mil veces y no está, entendés, no-es-tá.


¿Qué pasa ahora, me cae algo así como una maldición? Porque ustedes saben el ritual: te la ponés limpita y nuevita antes de cenar la cena navideña, después de las doce vas corriendo al baño y te la ponés al revés y al otro día te la sacás, la lavás y ya no la volvés a usar nunca nunca más. El uso correcto y efectivo de las instrucciones que acabo de dar, auguran un año cristiano de paz, prosperidad y buenas energías.



Por eso les pido, por el amor de todos los santos, ¿alguien puede decirme dónde carajo metí mi bombacha rosa?

miércoles 23 de diciembre de 2009

¿Y el 2010?

El 2009 fue violeta


El 2008 fue naranja


martes 22 de diciembre de 2009

Diciembre bendito

No me gusta la gente a la que no le gustan las fiestas de fin de año.




Pd: pero con vos, Beilis, hago una excepción.

viernes 18 de diciembre de 2009

Dedicatoria

Dedico este fin de año a todas las personas que hoy se cagaron de calor y de sufrimiento por tener que andar por la calle. A los que les duele la cabeza, a los que tuvieron que hacer varias colas (Muzzio, cállese el pensamiento) en los bancos, a la gente que todavía sigue siendo garchada por miserables, a los que no tienen blog y critican la paja del blog ajeno, a los que no se animan a nada por miedo, a los que se animan con miedo, a los que se llevan todo puesto por torpes, por infames, por violentos, por boludos. A los que ya de sólo saber que diciembre trae dos fiestas, se ponen del orto. A las compañías de telefonía celular, a todas, sin excepción. A la gente que sufre por amor: por no tenerlo más, por tener el equivocado o por nunca haber tenido ninguno. A la Beilis, que es a la única persona que quiero casi sin conocerla. Y la quiero porque escribe tan lindo que a veces me salva. A mis nonos: al nonito que está todo viejito y chiquitito en la cama, pero que todavía tiene intacto el sentido del humor y no tiene ningún reparo en seguir diciendo que se caga en dios y en la virgen. A mi nonita, porque siempre le parece que la vida está mal y se quiere morir a cada rato. A mi mamá, porque por fin se decidió y está haciendo tratamientos de belleza y me pregunta cosas de ácidos y exfoliaciones y la obligué a plancharse el pelito y está divina. A mi hermano, que es, fue y será siempre mi persona preferida en el mundo y lo sabe y se aprovecha y lo odio y lo amo y lo quiero matar. A mi hermana, preciosa, divina, que siempre está espléndidamente enojada: desde que era así de chiquitita. A mi papá, que es una topadora ciega que se lleva todo puesto, con el afán de hacer las cosas bien. Y que es la persona más brillante que conozco. Y que quiere nietos. A mi fiesta de casamiento, porque ya me tiene los huevos al plato de tanta organización. A Yenny, que volvió al lugar del que nunca tendría que haberse ido y otra vez me agarró la mano. A Clau, que sigue estando lejos y la extraño mucho. A Corita. A Liz Taylor. Al recuerdo triste de mi Michina. A Jole porque es todo un viaje. A la Carulias (ella sabe por qué). A mi psicoanalista, porque hace 2 meses cumplimos 12 años de matrimonio freudiano. A mi homeópata, porque no sabe la que le espera cuando lo agarre el 29. A Xime, porque la idea del círculo fue lo más y quisiera muchos círculos así. Y porque su blog es para crecer. A mí, porque le dije a un hijo de puta, que con la plata que me debe y que no piensa pagarme, se compre remedios, y porque me estoy bancando un pelotazo detrás del otro y a veces hago las cosas súper bien y a veces somatizo un montón.
Y a Él: porque un día pedí conocer a alguien que me gustara mucho, con quien pudiera hablar de todo y que me hiciera reír.
Y vino desde muy lejos para eso.